El Estado de Chile, miembro desde julio de 1953 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), suscribe a través de la presentación de antecedentes de manera voluntaria su deseo de que partes de su territorio, debido a sus cualidades bioculturales, tenga el reconocimiento de ser Reservas de Biósfera. La incorporación de esta categoría a la gestión territorial hace patente la adscripción a los objetivos de la UNESCO en razón de las Reservas de Biósfera; Generar modelos de Desarrollo Sostenible, Comunicar experiencias y lecciones aprendidas, Evaluar y Gestionar políticas y planificaciones de calidad en las Reservas de Biósfera, Apoyar a los estados miembros en alcanzar los Objetivos de desarrollo sostenible y adaptación al Cambio Climático.
Las Reservas de Biósfera son denominaciones territoriales de ecosistemas terrestres, costeros o marinos, o una combinación de éstos, que han sido reconocidas internacionalmente como tales en el marco del Programa sobre el hombre y la Biósfera (MAB) de la UNESCO. Se las ha creado para promover y demostrar una relación equilibrada entre los seres humanos y la Biósfera.
El Plan de Gestión de la Reserva de Biósfera ha tomado como referente las Estrategias Regionales de Desarrollo de las Regiones de los Ríos y de la Región de Los Lagos, establece entre otros aspectos que su ejecución se llevará a cabo durante los próximos 10 años, concluyendo el 2033. Es un Plan flexible, sujeto a evaluación, con aplicación de medidas correctivas, según el alcance de sus resultados.
El Plan de Gestión de la Reserva de Biósfera fue redactado por equipos tanto de CONAF de la Región de Los Ríos como de la Región de Los Lagos y participaron equipos de los Gobiernos Regionales de la División de Planificación y Desarrollo Regional de ambas regiones.